Esto no es una propuesta ni un presupuesto. Es lo que vimos de tu negocio mirando lo que cualquiera puede ver desde afuera, más lo que nos contaste en la charla y en el cuestionario.
Está ordenado por lo que nos parece que más te está costando. Cada hallazgo lleva una etiqueta que dice de dónde sale y cuánta confianza le tenemos:
verificado por nosotros nos lo dijiste vos a confirmar
Barbería de barrio, dos sillones, ocho años en la misma esquina. Trabajás vos y un compañero. Los clientes son casi todos del barrio y vuelven cada tres o cuatro semanas.
Los turnos entran por Instagram y por WhatsApp, y los anotás en un cuaderno.
"Los martes y jueves no doy abasto, y el resto de la semana va tranquilo. Lo que me preocupa es que la gente nueva no me encuentra."
Sobre eso último trabajamos, y con una vuelta: el problema no parece ser que no te encuentren.
Ordenados por lo que más te está costando, no por lo más fácil de arreglar.
Hallazgo 1
Nos dijiste que tu página "está bien, es simple". Antes de la charla la habíamos abierto. Coincidimos: el problema no es cómo se ve.
El horario es lo primero que busca alguien que te encontró un sábado a las nueve de la noche. Tampoco dice cuánto sale un corte, ni cómo se pide un turno.
Puesto en criollo: la casa está sana, lo que falta es el cartel en la puerta. Arreglarlo son tres renglones de texto, no una web nueva.
Te cuesta: las consultas del fin de semana, que son las que más entran
Hallazgo 2
Buscamos "barbería" más el nombre de tu barrio, desde una sesión sin tu cuenta abierta. Aparecen primero dos barberías que están a menos de cien metros tuyo. Tu ficha figura como "Barberia Don Aldo", sin categoría cargada, con dos fotos de 2021 y el horario vacío.
Las otras dos tienen la categoría puesta, fotos de este año y una de ellas responde reseñas. Ahí está la diferencia: no es que tengan mejor barbería, es que tienen la ficha completa.
Puesto en criollo: el que ya te conoce te encuentra igual. El que busca sin saber tu nombre, que es justo la gente nueva que te preocupa, ve a los otros dos primero.
Te cuesta: al que busca por rubro y zona, no por tu nombre
Hallazgo 3
4,6 de promedio, y varias nombran a tu compañero por el nombre. Es un activo que ya tenés y no estás usando: no respondiste ninguna, ni las tres que dejaron una queja.
Las dos quejas hablan de lo mismo, la espera de los martes. Sin respuesta, el que las lee se queda con esa versión.
Puesto en criollo: contestar cuarenta reseñas es una tarde. Y contestar las malas con educación convence más que las buenas.
Te cuesta: la confianza del que compara dos fichas antes de elegir
Hallazgo 4
Contaste que anotás en un cuaderno y que respondés "cuando puedo, entre cliente y cliente". Que a veces te escriben de noche y contestás al otro día.
Eso no lo pudimos ver desde afuera, pero se cruza con algo que sí: los mensajes que te llegan el domingo son los turnos del lunes.
Puesto en criollo: cuando no contestás en el momento, esa persona ya le escribió a otro. Todavía no es un problema de sistema: es de horario y de tener una respuesta lista.
Te cuesta: los turnos que se piden fuera de tu horario de trabajo
Hallazgo 5
Dijiste que el arreglo de barba con toalla caliente es lo que más te deja y lo que más te gusta hacer. Lo buscamos: no está en tu Instagram, no está en la ficha de Google y no está en la web.
Puesto en criollo: la gente te pide corte porque es lo único que ve. No es que no quieran lo otro: no saben que existe.
Te cuesta: margen en cada cliente que ya tenés adentro
Hallazgo 6
Tres publicaciones el mes pasado, ninguna el anterior, once en marzo. El feed no está muerto, está a los saltos.
No hace falta publicar todos los días. Hace falta que el que entra a mirarte antes de escribirte vea que el negocio está vivo esta semana.
Puesto en criollo: el que te googlea termina en tu Instagram, y ahí decide. Dos publicaciones por semana, siempre los mismos días, alcanzan.
Te cuesta: al que te encontró y entra a mirar antes de escribir
Lo del arreglo de barba y lo de los martes salió de la charla, no lo medimos nosotros. Lo marcamos como tal a propósito: si después armamos algo sobre eso, conviene confirmarlo antes con tus propios números.
Vos decís que la gente nueva no te encuentra. Nosotros creemos que te encuentran y no llegan a escribirte: aparecés en Google, pero el que llega no ve horarios, ni precios, ni cómo pedir un turno, y se va a la ficha de al lado que sí los tiene.
No lo podemos afirmar todavía. Para confirmarlo hace falta un mes de datos de tu ficha de Google: cuánta gente la ve, cuánta toca "cómo llegar" y cuánta llama. Eso se activa gratis y te dejamos anotado cómo.
No necesitás una web nueva. Necesitás que la que tenés diga tres cosas (horarios, servicios con precio y cómo pedir turno) y que tu ficha de Google esté completa.
Y no necesitás un sistema de turnos todavía. Con dos sillones y un cuaderno que funciona, un turnero online te agrega un problema, no te saca uno. Cuando el cuaderno no dé más, hablamos.
Todo lo de arriba es una tarde de trabajo y lo podés hacer vos. Te dejamos la lista igual, trabajemos juntos o no.
Lo que vimos con nuestros ojos: tu web, tu ficha de Google y las de los dos competidores de la cuadra, tus últimas publicaciones y la velocidad de tu sitio medida con la herramienta de Google.
Lo que nos contaste y no verificamos: que los martes y jueves se llena, que el arreglo de barba es lo que más deja, y cómo manejás los mensajes.
Lo que no sabemos: cuánta gente te escribe por semana y cuántos de esos terminan sentándose en el sillón. Ese dato lo tenés vos, y sin él cualquier cuenta que hagamos nosotros sería un invento.
Si te sirve, avisanos y lo vemos. Si lo hacés vos y te funciona, también está bien: para eso te lo dejamos escrito.
Pero el diagnóstico que te llevás se ve así. Arranca con 15 a 20 minutos de charla y no tiene costo.
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